Sociología y Cultura

de Raymond Williams.

Capítulo 1. Hacia una Sociología de la Cultura

El propósito del autor es definir un campo para la sociología de la cultura, lo cual implica tanto la delimitación de su objeto de estudio como el planteamiento de un método propio. Con este fin, revisa de manera crítica las contribuciones de dos viejas tendencias que han marcado la sociología de la cultura: la sociología observacional y la tradición alternativa. Esto le va a permitir entender y definir la sociología de la cultura -en sus formas más recientes y activas- como una convergencia de intereses y métodos muy diversos que incluye tantas colisiones y fricciones como genuinos puntos de entendimiento.

Vinculada en su historia a otras ciencias y disciplinas, la sociología de la cultura se encuentra retrasada respecto a otras áreas de estudio. Este subdesarrollo responde a la percepción que se tiene de ella como un agrupamiento difuso de estudios especializados, ya sean de comunicación o de artes. Definida inicialmente la sociología de la cultura como el ámbito y la problemática de una misma convergencia, esta convergencia es un intento de reformular aquellas ideas sociales y sociológicas desde las cuales ha sido posible considerar la comunicación, el lenguaje y el arte como marginales y periféricos o en el mejor de los casos como procesos sociales secundarios y derivados. Esta nueva mirada comprende la reformulación del objeto de estudio, esto es: investigar activa y abiertamente acerca de estas relaciones trasmitidas y asumidas así como acerca de otras relaciones posibles y demostrables. Como tal, no sólo volverá de esta manera a reformular su propio campo, sino que planteará nuevas cuestiones y aportará nuevas pruebas para el trabajo general de las ciencias sociales.

Cultura

Lo que actualmente se concibe como cultura está relacionado a la historia y al uso de éste término. Entendido inicialmente como un proceso: el cultivo del campo y por extensión el cultivo de la mente humana, hacia el siglo XVIII, designa una configuración o generalización del espíritu que conformaba todo el modo de vida de un pueblo en particular. El significativo plural del término empleada por Herder, designará una forma de vida compleja y diferenciada. Nos damos cuenta que todas estas definiciones no sólo perviven sino que coexisten tanto en el uso cotidiano como en el formal, lo que sin duda se presenta como dificultad en los estudios y las investigaciones del tema.

Por qué una sociología de la cultura?

Esta convergencia con su extensión deliberada y su interconexión de los hasta ahora separados sentidos de cultura, representa un modo diferenciado de entrada en cuestiones sociológicas generales lo que permite hablar de la sociología de la cultura como una rama de la sociología general con un interés y un enfoque específicos. Su interés se concentra en todos los sistemas significantes y sobre todo en la producción y las prácticas culturales manifiestas. Su enfoque integral, requiere nuevos tipos de análisis social de instituciones y formaciones específicamente culturales y la investigación de la relación existentes entre estas.

Ahora bien, esta nueva sociología de la cultura puede considerarse hasta cierto punto como la transformación de tendencias bien definidas, las que Williams revisa esquemáticamente de manera muy clara.

Las ciencias culturales y la sociología

Vico, Herder y Dilthey influyeron especialmente en el pensamiento social. Vico creía que, puesto que lo social era un producto de los hombres, era posible buscar los principios de la sociedad civil, sobre todo en sus formas culturales. Herder añadió el concepto de formas culturales específicas en el contexto del 'espíritu conformador'. Para Dilthey el estudio de las ciencias humanas suponía la interacción de la experiencia personal y el entendimiento reflexivo de la experiencia -el observador observa procesos en los cuales participa necesariamente. Definió el método del verstehen, 'comprensión simpática' o 'aprehensión intuitiva' de las formas humanas sociales y culturales al tiempo que insistía en la necesidad de una perspectiva histórica. Esta orientación afectó el trabajo de Max Weber y por medio de él, a una de las corrientes de la sociología moderna.

Pues bien, por otro lado, ideas bastante diferentes estaban contribuyendo a la formación de la moderna sociología. Así, por medio de la observación objetiva y el registro, se buscaba descubrir las leyes de la organización social -al modo de las ciencias naturales. Ambos tenían ventajas y desventajas. Mientras que el método de verstehen podía ser insuficiente para la explicación, el método de la observación objetiva no consideraba la naturaleza de algunos procesos culturales menos tangibles, su valor como elementos de historia y los efectos que tiene sobre la observación la situación específica cultural de observador.

Los efectos de estas tradiciones sobre la sociología son muy importantes y los intereses que manifestaron fueron recurrentes: el estudio de las formas y los trabajos culturales continuó en la línea del método de verstehen, mientras que los hechos culturales más reductibles al análisis observacional eran las instituciones y sus productos culturales. Desafortunadamente la comunicación entre ellas fue escasa. No obstante, ambas realizaron importantes contribuciones.

1.Contribuciones de la sociología observacional

Su interés se centra en las instituciones culturales, principalmente en las áreas ya institucionalizadas de la religión y la educación. Sus estudios se pueden distinguir en: (1) el de las instituciones sociales y económicas de cultura y, las definiciones de sus 'productos'; (2) el de su contenido y (3) el de sus efectos.

(1) En lo que respecta al estudio de las instituciones, se han hecho muchos estudios sobre las instituciones modernas de comunicaciones dentro de una perspectiva explícitamente sociológica (funcional). Mientras unos el análisis con algo de historia o con una argumentación social general, otros, utilizaron técnicas observacionales y analíticas similares -en el contexto de una crítica radical de las instituciones y de sus funciones en la sociedad capitalista. Explícitamente propagandística, ésta sociología añadió elementos de análisis económico y de historia política y económica. Finalmente, son pocos los estudios que se han hecho fuera de los campos dominantes de la prensa, la radio y la televisión.
(2) Los estudios sociológicos sobre el contenido cultural se han distinguido de otras disciplinas, por los presupuestos metodológicos del análisis observacional. El análisis de contenido fue definido por Wright como un técnica de investigación para la descripción objetiva, sistemática y cuantitativa del contenido manifiesto de las comunicaciones. Útil en el análisis de los tipos de contenidos: donde el análisis requiere procedimientos de investigación extensivos y sistemáticos, en contraste con el tratamiento más selectivo e incluso arbitrario del contenido en los estudios no sociológicos. Asimismo es útil en el análisis de la selección y descripción de algunas figuras sociales: la investigación cultural sobre los tipos de ficción pueden combinarse con un análisis más amplio de la significación social cambiante de algunas figuras sociales típicas. Aunque ha sido criticado por su cuantitivismo, es esencial para cualquier sociología de la cultura desarrollada.

(3) El estudio de los efectos es el que ha aportado contribuciones más evidentes. Requiere en sí mismo un análisis sociológico ya que está relacionado con el carácter social de algunas instituciones modernas, particularmente con la publicidad y la investigación de mercado, así como las investigaciones de audiencia y el sondeo de las opiniones políticas. Aquí se puede distinguir entre los estudios operacionales, que estudian los efectos como indicadores de política interna y de decisiones de marketing y, la investigación crítica, en la cual los efectos de ciertas formas específicas de producción son evaluados tanto por sus efectos sociales específicos como generales y con frecuencia en respuesta a una preocupación pública manifiesta. La distinción con los estudios culturales no sociológicos, se da en que la cuestión del efecto se plantea casi siempre sin mucha o ninguna evidencia y con frecuencia sólo por afirmación simple e incluso casual.

2.La tradición alternativa

Entre las teorías sociales de la cultura y las teorías y estudios sobre arte de carácter filosófico, histórico y crítico se dio una convergencia temprana apartada de la sociología observacional. Existen, asimismo, trabajos no sociológicos que dejan en claro su relación con la moderna sociología de la cultura de la tradición alternativa. Tanto por su manera de explorar ciertos conceptos y métodos cruciales, como por su introducción consciente -si bien de formas variadas- de conceptos sociales activos como elementos necesarios para la descripción y el análisis. Los estudios modernos enfatizan tres aspectos: (1) las condiciones sociales del arte (2) el material social en las obras de arte (3) las relaciones sociales en las obras de arte.

(1) Las condiciones sociales del arte están relacionadas con la estética general, la historia y algunas ramas de la psicología, y en su estudio se da una división teórica entre enfoques estéticos y psicológicos, y enfoques históricos. El aspecto común más interesante de este tipo de trabajo es su relación con una tendencia del pensamiento marxista del arte. De la revisión de estas posiciones teóricas de este tipo -sobre el análisis del material social y las relaciones sociales en las obras de arte- se desprende una significativa crítica de Williams, en la que nos dice que ningún estudio sobre al arte puede descuidar los procesos físicos y las necesidades del organismo humano con los cuales están tan estrechamente ligados los medios de producción. El estudio de las condiciones sociales ha sido redefinido teóricamente como un estudio de las situaciones y de las condiciones de las prácticas. Nuestra labor aquí como sociólogos es observar las formas en que los procesos biológicos relativamente constantes y los medios de producción relativamente variables se han combinado en formas a la vez específicamente variables y específicamente comparables, siempre dentro de situaciones sociales específicas.

(2) El estudio del material social en las obras de arte es extenso, histórico e incluye un presupuesto sociológico fundamental. Los hechos o la estructura básica de una sociedad se perciben o se establecen por medio de una análisis general y su reflejo en las obras propiamente dichas. Según esta idea del reflejo, las obras de arte encarnan directamente el material social preexistente.

(3) El estudio de las relaciones sociales en las obras de arte, puede ser considerado como un punto más allá del análisis del material social en el arte, en donde la idea del reflejo es reemplazada por la de mediación. Esta idea se refiere en sus usos más comunes a lo indirecto de la relación entre la experiencia y su composición.

Ideología

Área especialmente importante y difícil de la sociología de la cultura, ha sido destacada y a veces dominante en la convergencia actual. Su mismo término comparte con el de la cultura, el tener varios significados coexistentes que entorpecen de cierta manera su estudio. Para Williams, el sentido con el que la sociología debe trabajar es el de 'creencias formales y conscientes de un clase o de otro grupo social' porque así se puede relacionar la producción cultural, con las clases sociales y otros grupos que también pueden definirse en otros términos sociales, por medio del análisis político, económico y ocupacional. No obstante, es necesario tener en cuenta dos extensiones, una más amplia de los sentimientos, actitudes y las presuposiciones que marcan la cultura de un grupo y que nos permite investigar la cultura cambiante de lo que es (en términos económicos) una clase continua o persistente y, otra que es la área de la producción cultural manifiesta.

La revisión de sus significados nos presenta la utilidad del empleo de este término. En sus usos más específicos puede contribuir como vía de corrección a los usos generalizadores de cultura y como tal es un término clave en los procedimientos de una sociología activa de la cultura. Es necesario tener cuidado con describir toda producción cultural como ideología porque se estaría omitiendo el conjunto de procesos reales y complejos a través de los cuales una cultura o una ideología son en sí mismas producidas. Una sociología madura de la cultura debe ocuparse de estos procesos productivos. El sociólogo o el historiador de la cultura estudian las prácticas sociales y las relaciones sociales que producen no sólo un cultura o una ideología sino aquellos estados y obras dinámicas y reales dentro de las cuales no solo existen continuidades y determinaciones persistentes sino también tensiones conflictos resoluciones e irresoluciones innovaciones y cambios reales.


Capítulo 8. Organización

En este último capítulo Williams explora la posibilidad de empezar a formular conceptos más generales. Revisa así el problema del concepto 'cultura' que se encuentra entre la posibilidad simultánea de una generalidad demasiado amplia y una especialización demasiado estrecha, y la define finalmente como un sistema significante realizado. Al analizar las interrelaciones entre los distintos sistemas, encontramos que no sólo cada uno tiene su propio sistema significante sino que son también elementos de un sistema significante más amplio: el sistema social. Ahora bien un sistema significante es intrínseco a todo sistema económico, político, etc., pero en la práctica también es un sistema en sí mismo. Existiendo como instituciones y sistemas, y también como prácticas activas y estados mentales.

Lo que busca el designar la cultura como sistema significante realizado, no es sólo dar lugar al estudio de instituciones, prácticas y obras manifiestamente significantes, sino también activar el estudio de las relaciones entre estas y otras instituciones prácticas y obras.
Así pues, el sistema social abarca múltiple grupos heterogéneos y desiguales que realizan prácticas, todas ellas significantes. Aún más, cada sistema -político, económico, etc.- responde a un sistema simbólico. Entonces, lo que va a ser clave es el grado en que estas prácticas más evidentes se disuelven en aspectos simbólicos y, a la inversa, como en estos sistemas simbólicos está disuelto en el carácter más práctico de la actividad, configurando así en su totalidad el sistema significante realizado, es decir la cultura. Esto es lo que el denomina como la metáfora de la disolución que va a ser crucial para esta manera de considerar la cultura.

Para esto, ejemplifica con el caso de la vivienda como se da la disolución compleja de necesidades primarias socialmente desarrolladas, que en un nivel son siempre desarrolladas y de una gama de prácticas significantes, algunas bastante manifiestas.

De este modo, la organización social de la cultura como sistema significante realizado, se da en una gama de actividades de relaciones e instituciones, de las que sólo algunas son manifiestamente culturales. Asimismo, teniendo en cuenta que existen en algunas sociedades, niveles de transformación social y material muy complejos, es en el área de estas complejas transformaciones que el sistema significante se desarrolla y en consecuencia, debe ser analizado.

La sociología de la cultura debe ser en consecuencia, analíticamente constructiva a la vez que, constructivamente analítica. Lo que sólo se dará, si aprende a convertirse en "una nueva disciplina fundamental".

2 comments:

Nikolai said...

hola, he estado leyendo a raymond williams y buscando algunas referencias, me topé con tu página y encontré un buen resumen.
saludos desde chile.
nikolai

Nikolai said...
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